sábado, 24 de noviembre de 2012

PÁGINAS MEMORABLES


LEGADO ANDINO Y PATRIA CRIOLLA:

UNA NACIÓN INCONCLUSA

 

Por: José Matos Mar

 

 

Nuestra historia es el resultado de un largo proceso en el que se distinguen etapas definidas. El siglo XVI significó su mayor cambio estructural y representa un verdadero hito en esta trayectoria. El encuentro entra la Sociedad Andina y los conquistadores españoles estableció una relación de dominación-subordinación entre dos culturas, dos pueblos y dos economías diferentes. La colonización generó para el espacio andino la necesidad de síntesis y formación de una nación e identidad peruana, ya no exclusivamente “indígena”. Se inició así la gestación de una Patria Criolla. Era indispensable que ésta integrara dos legados: el andino y el hispánico, para dar paso al surgimiento de una sociedad y cultura unitarias. Por la índole misma de la conquista la herencia andina resultó marginada. Problema crucial que, desde el 16 de noviembre de 1532, constituye la causa fundamental de una crisis continuada y que está aún por resolverse.

Alterada la organización andina indígena y reorganizada la población nativa, en sus localidades y regiones bajo formas nuevas, se perdió la coherencia del mundo pre-hispánico. Los nativos procuraron defender su lengua y creencias, sus normas y costumbres, sus artesanías, dieta, música y, sobre todo, sus estilos económicos, mientras eran sometidos a los términos impuestos por la metrópoli extranjera. Los conquistadores toleraron está resistencia cultural en tanto no representara una amenaza para su sistema de gobierno, Fue algo así como un pacto mudo y una sorda oposición.

La conquista desplazó a la alta cultura indígena y andina hacia el polo subordinado de la nueva formación social, en tanto que lo hispano y europeo adquirió carácter dominante. El virreinato nos ubicó en una situación colonial y consiguió definir una estructura social y política que sometió al mundo conquistado y lo integró en la periferia de metrópolis lejanas. Desde entonces la oposición entre lo indígena y lo alienígena, entre lo andino y lo hispano, entre lo nativo y lo europeo, abrieron una grieta en la conciencia nacional.

Se gestó, así, una persistente discriminación entre serrano y costeño, indio y criollo, entre lo rural y lo urbano. Oposición y contraste a toda escala que dio paso a una red arborescente de dominación interna, en base a la distancia cultural, social, política y económica mantenida entre el Estado colonial y el resto de la sociedad. Un pequeño grupo de españoles peninsulares y criollos frente al vasto conjunto nativo desarticulado y explotado.  

 

 

 

Tomado del libro “Desborde popular y crisis del Estado” de José Matos Mar, publicado por el CONCYTEC en 1988. 

 

 

 

 

 

 

Rincón literario de URPI para los que inspiran sus acciones en la lectura.

         Boletín virtual de los sábados.     

No hay comentarios:

Publicar un comentario